Falanges y deltoides en revista Calle Ficción

Posted in Uncategorized with tags , , on marzo 7, 2011 by javierfarto

Invito a todos los habituales a que os paséis por la nueva revista digital Calle Ficción.

http://www.calle-ficcion.debatepress.com/

 

Podéis encontrar en este número a David Vann, Paganini, la película Biutiful y las firmas de María Pérez Miñones y Salvador Moreno Valencia.

 

Yo colaboro con un relato titulado Falanges y deltoides

http://www.calle-ficcion.debatepress.com/?p=verNoticia&idNoticia=12520&idCategoria=1

 

 

 

 

 

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Fragmentos de Chandler: El largo adios

Posted in Uncategorized on marzo 1, 2011 by javierfarto
  • La primera vez que le eché la vista encima, Terry Lennox estaba borracho.. dispuesto a gastarse demasiado dinero en uno de esos locales que sólo existen para sacarles los cuartos a tipos como él.

  • sobre los hombros llevaba un abrigo de visón azul que casi convertía el Rolls-Royce en un automóvil más… Buenísimo, fíjate como se compite en lujo y sofisticación…. están acostumbrados al tipo de gente que hace dudar de que las clases particulares de tenis mejoren a las personas.
  • El encargado del aparcamiento tenía ya al muchacho del pelo canoso en un sitio donde estaba por completo a su alcance: un nivel muy bajo de ingresos
  • Su apartamento era pequeño, opresivo e impersonal. Podría haberse mudado aquella misma tarde… No había ni fotografías ni objetos personales en toda la casa. Podría haber sido una habitación de hotel, alquilada para un encuentro o una despedida, para beber unas copas y charlar, o para darse un revolcón. No parecía un sitio donde viviera nadie.
  • Quizá deje de beber uno de estos días, todos lo dicen, ¿no es cierto?… Se necesitan unos tres años. Hay que acostumbrarse a unos colores más cálidos, a unos sonidos más reposados. Hay que contar con las recaídas. Toda la gente a la que uno conocía bien se vuelve un poco extraña. Ni siquiera encontrará agradable a la mayoría y tampoco usted les parecerá demasiado bien a ellos.
  • Noticias de la prensa rosa: A esta corresponsal le emociona la noticia de que Terry y Sylvia Lennox, esa pareja tan encantadora, se hayan reenganchado en Las Vegas. Sylvia es la hija menor del multimillonario Harlan Potter, de San Francisco y Pebble Beach, por supuesto. Ha encargado a Marcel y Jeanne Duhaux que le decoren de nuevo la mansión de Encino, desde el sótano al tejado, en el dernier cri más irresistible. Curt Westerheym, el penúltimo de Sylvia, queridos míos, le ofreció esa chocita con dieciocho habitaciones como regalo de boda, quizá lo recuerden ustedes. ¿Y que ha sido de Curt?, preguntarán, ¿o no lo hacen? Saint-Tropez tiene la respuesta, y de manera permanente, según he oído, junto con cierta duquesa gala, de sangre pero que muy azul, con dos hijos absolutamente adorables. ¿Y qué piensa Harlan Potter de esta repetición de boda?, podrían pensar también ustedes. Sólo es posible hacer conjeturas. El señor Potter es una persona que nunca, lo que se dice nunca, concede entrevistas. ¿Hasta donde se puede llegar en esto de ser personas selectas, queridos míos?
  • Parecía un tipo que había aprendido a encajar los golpes reduciendo al mínimo los daños… Tengo mucho dinero. ¿A quién le interesa ser feliz?
  • Un verdadero gimlet es mitad ginebra y mitad Rose’s Lime Juice y nada más. Los martinis no tienen nada que hacer a su lado… Nunca he sido demasiado exigente en cuestión de bebidas
  • Siempre hay algo que hacer si uno no tiene que trabajar ni preocuparse por el precio. No es divertido de verdad, pero los ricos no se dan cuenta. No saben lo que es eso. Nunca quieren nada con pasión, excepto la mujer de otro, y eso es bien poca cosa comparado con la manera en que la mujer del fontanero quiere cortinas nuevas para el cuarto de estar.
  • Antes o después quizá descubra por qué le gusta vivir como a un caniche de lujo… Me gustaba más borracho, miserable, hambriento y acabado, pero orgulloso.
  • Atrapé un anillo de latón y me escandalizó descubrir que no era de oro. Un tipo como yo tiene un momento estelar en la vida, un recorrido perfecto en el trapecio más alto. Luego se pasa el resto de sus días tratando de no caerse a la cuneta desde la acera.
  • Apagué el fuego y puse la cafetera en la mesa sobre un salvamanteles de paja. ¿Por qué tanto detalle? Porque el ambiente estaba tan cargado que hasta la acción más insignificante se convertía en espectáculo, en un movimiento autónomo de extraordinaria importancia. Era uno de esos momentos sumamente delicados en los que todos los movimientos maquinales, aunque funcionen desde hace mucho tiempo, por habituales que sean, se convierten en actos voluntarios singulares. Es como una persona que aprende de nuevo a andar después de la poliomelitis. No se da nada por sentado, absolutamente nada.

Fragmentos de Chandler (y II)

Posted in Uncategorized with tags , , on febrero 15, 2011 by javierfarto

Bajo un sombrero marrón estilo Robin Hood que quizá le hubiera costado cincuenta dolares aunque diera la impresión de que cualquiera lo podía hacer sin el menor esfuerzo con un secante.

Owen tenía antecedentes penales. No conocía a las personas adecuadas; eso es lo que quiere decir tener antecedentes penales en este país.

La boca de la Luger parecía la entrada del túnel de la  Segunda Avenida, pero no me moví. Hacía ya tiempo que me había acostumbrado a la idea de que no era invulnerable.

¿Qué es lo que saca en limpio de todo esto? Veinticinco dólares al día más gastos. ¿Y por esa cantidad de dinero está dispuesto a enemistarse con la mitad de la fuerzas de polícia de este país?

Los tres relatos de lo sucedido estaban tan cerca de la verdad como cabe esperar de la prensa: tan cerca como Marte de Saturno

Bien, de manera que nos encontramos con un tipo que se esfuma, lleva quince grandes encima y la gente lo sabe… De manera que la primera idea es que alguien le roba, pero le atiza un poco más de la cuenta y tiene que llevárselo al desierto y plantarlo entre los cactos… Pero es hipótesis no me gusta demasiado. Regan llevaba un arma y tenía experiencia más que suficiente sobre como usarla.

Si es lo bastante listo para llevar adelante su tinglado, quiere decirse que es demasiado listo para una cosa así. No crea que no entiendo lo que quiere usted decir. Hace la tontería porque piensa que nosotros no esperamos que haga una tontería. Desde el punto de vista de la policía eso no funciona. Quizá usted piense que hacerse el tonto puede tomarse como una demostración de astucia. Quizá lo piense también yo. Pero el policia corriente y moliente, no. Le haría la vida imposible…Los celos son una razón desastrosa para personas como él. Los mafiosos de alto nivel tienen cabeza para los negocios. Aprenden a hacer las cosas que son buena política económica y dejan que sus sentimientos personales se las apañen como puedan…  Pero algún día se les acabará el dinero. Regan cobrará un talón, dejará una señal, escribirá una carta. Están en una ciudad nueva, pero siguen teniendo los mismos apetitos de siempre. Acabarán por volver a entrar en el sistema financiero… Me senté en la silla giratoria y traté de recuperar el tiempo perdido en materia de balanceo de pies.

No me importaba lo que me llamase, ni lo que nadie pudiera llamarme. Porque aquella era la habitación en la que yo vivía. No tenía otra cosa que pudiese llamarse hogar.

Aunque había disparado seis veces, no se podía descartar que hubiese recargado el arma dentro de la casa. Deseé que lo hubiera hecho. No lo quería con una pistola vacía. Pero podía tratarse de una automática… Se volvió hacia mí como un torbellino. Quizá hubiera estado bien permitirle disparar una o dos veces más, exactamente como lo hubiese hecho un caballero de la vieja escuela. Pero aún tenía el arma levantada y yo no podía esperar más. No lo bastante para comportarme como un caballero de la vieja escuela.

Fragmentos de Chandler

Posted in Uncategorized with tags , on febrero 7, 2011 by javierfarto

Foto de Chandler

Quizá ustedes no lo conozcan, así por la foto. Quizá lo conozcan más si digo Chandler, Raymond. A los que todavían faltan, les diré que es el creador del detective Marlowe.

Esta entrada tiene un plan bastante jocoso. Son fragmentos de la obra El sueño eterno del aquí mentado Raymond Chandler.

Disfrutadlos

Iba bien arreglado, limpio, afeitado y sobrio y no me importaba nada que lo notase todo el mundo

¿Cómo le gusta el brandy, señor Marlowe?; De cualquier manera-, dije

Los Sternwood, después de mudarse colina arriba, no tenían ya que oler el aroma de los sumideros ni el del petróleo, pero aún podían mirar desde las ventanas de la fachada de su csa y ver lo que los había enriquecido. Si es que querían hacerlo. Supongo que no querían

¿De verdad venden ustedes libros? Sabía tanto de libros raros como yo de dirigir un circo de pulgas. Tengo la tarde bien vacía, nada que pensar excepto en mi lección de trigonometría

Luego corrí hasta golpear la puerta con el hombro. Una tontería. En una casa de California, casi el único sítio que no se puede romper de una patada es la puerta principal.

No estaba allí en calidad de chica desnuda. Era sencillamente una drogada. Para mi nunca fue otra cosa que una drogada.

Me desperté con sabor a guante de motorista en la boca. Tenía voz de persona que ha dormido bien y que no debe demasiado dinero. Era una mañana tersa y había en el aire el vigor suficiente para lograr que la vida pareciera sencilla y agradable si no tenías demasiadas cosas en la cabeza. Pero yo las tenía

Carlos Casares: un país de palabras

Posted in Uncategorized with tags , , on enero 8, 2011 by javierfarto

Casares no establece grandes diferencias entre su obra de creación y su actividad divulgativa. En cierto sentido podemos considerarlo un precursor de lo metaliterario, antes de que esta palabra estuviese tan presente. En Un país de palabras, el escritor orensano, reúne anécdotas, conversaciones e invenciones con otros escritores gallegos o portugueses. Veremos por aquí al portugués Miguel Torga, a Torrente Ballester, a Ramón Piñeiro, a Cunqueiro, a Otero Pedrayo o a Vicente Risco.

 

En el cuento de esta obra, titulado O amigo que inventou unha cidade.

 

Santiago non poderá ser nunca máis a cidade histórica que foi antes de que Gonzalo Torrente Ballester decidise inventar Villasanta de la Estrella. Estamos pois ante o inventor dunha cidade…Pero non dunha cidade calquera, senón dunha cidade feita exclusivamente de palabras.

 

Habla aquí Casares de la obra Fragmentos del Apocalipsis de Torrente Ballester. Un diálogo fluido entre un autor que escribió en gallego (Casares) y otro, como Torrente, que lo hizo en castellano pero que, en sus expresiones y en sus formas, un gallego como yo se reconoce perfectamente.

Carlos Casares: Os escuros soños de Clío

Posted in Uncategorized with tags , , , on enero 3, 2011 by javierfarto

Carlos Casares tiene mucho de contador de cuentos. Uno se lo imagina a la luz de una hoguera en una lareira gallega. Fuera es invierno, llueve, hace frío y el viento sopla. Casares une a esta faceta, diríamos casi de narrador oral (perfil que cultivó durante años en las columnas del periódico La Voz de Galicia) el gusto por las tradición y la historia de Galicia, por sus autores y por una especie de comparativa entre lo clásico y lo moderno.

De este gusto por lo histórico gallego es hijo la colección de ¿relatos? Os escuros soños de Clío (salvo petición por parte de los internautas, no traduciré los textos en gallego ya que creo son comprensibles). Y, efectivamente, Clío es aquí nuestra musa de la Historia. Por sus páginas desfilan guerreros nórdicos, frailes endemoniados, alquimistas, enigmas históricos, el militar Porlier, muerto en la Guerra de la Independencia, el médico y ocultista italiano Cagliostro, en una estancia en Galicia, así como otros personajes, reales o ficticios (¿acaso importa demasiado?). Casares une en estas líneas al narrador histórico con el oral, mostrando una erudición muy humilde, casi temerosa.

Para muestra un botón, extraído del cuento O alquimista Caaveiro.

Pero unha tarde, mentres preparaba a ración de ouro prometida, que pasaba a recoller cada noite un capitán cun corpo de seis soldados, sentiu dor de ventre, acomodouse para obrar nun recuncho da horta e atopouse coa sorpresa de que en vez de facer maiores, puxera un ovo.

Carlos Casares: el divulgador

Posted in Uncategorized with tags , , on diciembre 29, 2010 by javierfarto

Carlos Casares

Tal y como comenté hace ya demasiado tiempo, vamos a dedicar unas líneas a la figura de Carlos Casares.

Carlos Casares (1941-2002) fue un escritor gallego nacido en Xinzo de Limia (Ourense). Su primera actividad profesional hay que vincularla a la docencia ya que trabajó como catedrático de instituto. Pero aquí queremos destacar su actividad cultural, vinculada al galleguismo de Ramón Piñeiro (al que le fue dedicado el día de las Letras Gallegas en el año 2009). En su faceta de editor estuvo vinculado a la editorial Galaxia, una de las editoriales gallegas más importantes y con más recorrido  histórico (fundada en 1950).

Realizó traducciones al gallego, de Saint-Exupéry o Hemingway; fue biógrafo y ensayista, escritor de literatura infantil y juvenil, mienbro de la Real Academia Gallega y diputado del PSG – PSOE en las elecciones de 1981.

Pero, en la próxima entrada de este blog, destacaremos su faceta de escritor, usando algunas de sus obras.